Coaching para empresas

Coaching para empresas

Al igual que ocurre en cualquier tipo de actividad que une a un grupo de personas, ya sea en el deporte, la empresa o cualquier tipo de institución en la que conseguir un objetivo, o varios, es la razón de ser del colectivo, se entablan tres competiciones. La que enfrenta al grupo, con otros grupos que persiguen la misma meta, por un lado. La que genera coordinación y descoordinación entre los individuos del mismo grupo y el conflicto que de forma individual, tiene cada individuo consigo mismo. El partido interior.

Después de haber tratado con bastantes empresas, puedo asegurar que la mayoría tiene todos los conocimientos y el potencial humano que necesita para conseguir sus objetivos. Lo que hace que un cometido llegue a buen puerto, no es por tanto lo que saben las personas de un equipo, tanto a nivel individual como grupal. Es la distorsión entre la imagen mental de lo que es correcto y la aplicación de este conocimiento en la práctica.

En el momento en que cada portador de valor humano, de forma individual, consigue acercar la imagen nítida de la perfección a al resultado de sus acciones, el equipo mejora en su desempeño. Es el esfuerzo de cada individuo en centrarse en su propia evolución, sin perder de vista la misión del conjunto.

Desde el punto de vista del coaching, el exceso de información, puede perjudicar más que ayudar. Es el diálogo mental de cada individuo, las autocríticas respecto a lo que está sucediendo en términos bueno / malo. Los juicios de los miembros del equipo (lo dicho y lo no dicho) lo que condiciona el resultado del mismo.

Por tanto, el coaching no persigue saturar de información a las personas. Si no limpiar el espejo en el que ven sus resultados, activando su conciencia de pertenencia a un grupo y mejorando las habilidades individuales y colectivas.